Obesidad y problemas respiratorios

Si clásicamente, se ha relacionado la obesidad con una mayor predisposición a enfermedades metabólicas, como diabetes, y a patologías cardiovasculares, el número de problemas respiratorios va en aumento.

Los trastornos respiratorios asociados con sobrepeso y obesidad los podemos dividir grosso modo en dos grandes grupos de acuerdo al tiempo de presentación:

A corto plazo: La obesidad incrementa la frecuencia de infecciones respiratorias y favorece el broncoespasmo (disminución de la luz,o estrechamiento, de las vías respiratorias, debido a una respuesta exagerada de los músculos de la tráquea y bronquios).

1. Las bronquiolitis (inflamación de los bronquiolos) son más frecuentes y más severas en los lactantes con obesidad, pues por la propia obesidad se empeora el broncoespasmo, se favorece la hipoventilación (ventilación disminuida en frecuencia) por reducción del cociente respiratorio y los movimientos torácicos y diafragmáticos están limitados, lo que ocasiona una respiración rápida y superficial. La ventilación alveolar también está disminuida con la aparición de hipoxemia (niveles anormalmente bajos de oxígeno en sangre).

2. También se ha mostrado que los niños que son asmáticos si además son obesos, tienen peor evolución al aumentar el broncoespasmo.

3. Se ha demostrado que los niños obesos tienen el doble de infecciones respiratorias, en comparación a niños con peso normal. Esta predisposición está motivada porque mantienen síntomas respiratorios de forma crónica, son más propensos a procesos alérgicos y también están alterados mecanismos inmunológicos por el propio sobrepeso como son el descenso de la inmunidad celular, menor respuesta de formación de anticuerpos con relación a antígenos dependientes de los linfocitos T y menor capacidad fagocítica bactericida (destrucción de las bacterias).

A mediano o largo plazo: Tanto en niños como en adultos están descritas apneas del sueño.

La apnea del sueño es una condición grave que ocurre cuando la gente deja de respirar durante el sueño. Esta condición ocurre en más de 10% de los hombres y mujeres con índice de masa corporal (IMC) mayor de 30, y 65-75% de los individuos con apnea obstructiva del sueño son obesos. El síndrome de apnea obstructiva del sueño es definido por un índice apnea-hipopnea (número total de episodios apnea-hipopnea, este último término es un estado intermedio entre la respiración normal y la apnea, por hora de sueño) de 5 o mayor, en asociación con una excesiva somnolencia diurna.

Los pacientes con alto riesgo de tener apnea del sueño, son aquellos que tienen 2 de los 3 siguientes criterios:

* Ronquido.

* Somnolencia diurna.

* Obesidad o Hipertensión Arterial Sistémica.

Existen evidencias de que la obesidad y dormir bien son muy pocas veces compatibles. Esto es porque el aumento de la grasa de la pared del tórax y del abdomen, por el exceso de peso, reduce el volumen pulmonar y disminuye la elasticidad del sistema respiratorio. Cuando los tejidos blandos en la garganta se colapsan alrededor de las vías aéreas, ocurre una obstrucción completa y la persona deja de respirar. Además, los depósitos de grasa localizados en la lengua y cuello pueden empeorar el flujo de aire en las vías respiratorias.

La apnea del sueño a menudo resulta en somnolencia durante el día, cefalea y si se deja sin tratamiento, la falta temporal de oxígeno en el cerebro puede afectar la función mental y provocar enfermedad cardiaca o enfermedad vascular cerebral.

El síndrome de apnea durante el sueño es una manifestación clínica frecuente en los grandes obesos. La apnea nocturna puede ser tanto obstructiva como central. (Algunos obesos presentan una respuesta ventilatoria disminuida al estímulo de la hipoxemía). En este último caso pueden producirse paros respiratorios de hasta 30 segundos, acompañados de trastornos graves del ritmo cardiaco, los cuáles pueden desencadenar muerte súbita.

La circunferencia del cuello puede ser usada como una valoración de probabilidad de tener apnea del sueño.

La circunferencia de cuello se debe ajustar en el paciente con hipertensión arterial sistémica (se aumentan 4cms), en el roncador habitual (se agregan 3cms) y si se reporta que se despierta por las noches (se aumentan 3cms).

El objetivo del diagnóstico y el posterior tratamiento de la apnea del sueño es disminuir el riesgo de muertes por eventos cardiovasculares, cerebro-vasculares o accidentes automovilísticos y por lo tanto mejorar la calidad de vida.

Una perdida de peso del 10% se asocia con una disminución del 26% en el índice apnea-hipopnea. En un estudio médico se observó que una pérdida de peso promedio de 10kgs, disminuyó el índice apnea-hipopnea de 55 a 29. La pérdida de peso inducida por cirugía (rango de 27 a 100kgs) disminuyó el índice apnea-hipopnea en 15 pacientes de 97 a 11.

La obesidad mórbida puede asociarse a alteraciones graves de la ventilación que conducen a una hipoxia crónica, cianosis (coloración azul o violácea en los labios y/o en las yemas de los dedos) más hipercapnea (niveles anormalmente altos de bióxido de carbono en sangre), esto es un síndrome respiratorio grave descrito por los ingleses como síndrome de Pickwick. Se trata de narcosis por bióxido de carbono, que disminuye la capacidad de ventilación. Existe dificultad para respirar al más mínimo esfuerzo físico, acompañado de letargia, apnea del sueño, y en algunas ocasiones se observa también insuficiencia cardiaca y puede llegar a causar la muerte.

Body Machine

Le invitamos a que conozca en nuevo concepto de un gimnasio sin fatiga que nació con la finalidad de optimizar los resultados fisiológicos de nuestro sistema de reducción de peso.